lunes, 15 de marzo de 2010

Gracias otra vez, Señor.

En el evangelio de hoy (según San Juan 4,43-54), Jesús nos dice algo muy importante y que deja al descubierto de nuestra falta de fe: “Si no ven signos y prodigios, ustedes o creen”. Una vez más, ve en lo más profundo de nuestro corazón, y sabe que, si no vemos o nos cuentan de sus obras, no acudiríamos a Él. Siempre necesitamos pruebas. Siempre queremos más. Y es cierto que, pese a que exigimos esas experiencias, somos capaces de creer en Él. Como le pasó a Tomás. Al final consigue que abramos nuestro corazón, ya que con nuestro entendimiento no alcanza a entender ese Amor y esa Misericordia. Cuando abrimos nuestro corazón y nos entregamos a Él, es cuando puede darnos el don de la fe. A partir de entonces, obra en nosotros. Por eso, no podemos dejar de agradecerle TODO lo que nos da. La vida, la fe, la salud, las alegrías, las buenas compañías que nos pone en el camino. Incluso las tristezas, las enfermedades, las malas compañías que elegimos… ya que todo esto hace que, crezcamos más en la fe.
El funcionario real del evangelio, pese a ver los “signos y prodigios” cree y confía en el Señor. Por eso, Jesús hace el milagro en él (en este caso en su hijo enfermo).
Nosotros a menudo, como dice el refrán, no nos acordamos de Santa Bárbara hasta que truena. Es cuando lo necesitamos, cuando acudimos a Él. “Ay Señor, búscame un trabajo”. “Ay Señor, sáname de esta enfermedad”… y sin embrago, Él nos ayuda y nos complace con el fin de que abramos nuestros ojos y veamos todo lo demás que hace día a día, por nosotros. Es más, me atrevería a decir no sólo día a día, sino segundo a segundo. En cada instante de nuestras vidas, Él está haciendo milagros en nosotros y en los de nuestro alrededor. Pero estamos tan ciegos que no lo apreciamos. Dice otro refrán, (hoy va la cosa de refranes), que no hay más ciego que el que no quiere ver. Esos somos nosotros. Nos regala la vida. Nuestro corazón funciona sin que nos preocupemos por él, porque ya lo consideramos algo normal. Sin embargo, late porque Dios quiere que lata. Ese es un milagro que no apreciamos casi nunca.

Demos gracias a Dios, porque, aún siendo desagradecidos o inconscientes de lo que nos da, sin que le pidamos nada, Él, con infinito Amor nos regala milagros y maravillas segundo a segundo.

Que sepamos verlo y actuar en consecuencia.


Bendiciones para todos.

Rafa.

5 comentarios:

Roberto dijo...

Muy de acuerdo con tu acertada reflexión, muy interesante tu blog. Saludos!

Raquel dijo...

Hola Rafa !

Hoy hemos coincidido con la entrada del post, sobre el Evangelio de San Juan 4,43-54.

Me gusta tu blog y como piensas y escribes.

Te comento, lo de participar en el Rosario Blogero. Es el siguiente enlace el libro de visitas.

http://www.a-free-guestbook.com/gb/cincoh/

Y la página de mi amigo Angelo, que puedes seguir si quieres, te la recomiendo :-) es el siguiente :

http://angelsanchezt.blogspot.com/2009/08/blogueros-catolicos-un-dia-unidos.html

Aqui te explica, como rezarlo y los pasos, para poner el gatget en tu página si lo deseas.

Yo, quiero poner la imagen con la entrada al libro de visitas, como lo tiene Angelo, pero no se como hacerlo, tu sabrias hacerlo ?? me podrias explicar los pasos ??

Espero que puedas hacerlo, seguro que es facil, ya me diras alguna cosa Rafa.

Espero que lo rezes con todos nosotros, y enhorabuena por tu blog, es estupendo !!

Bendiciones :-)

Raquel.

Rafa dijo...

Hola Roberto.

Muchas gracias por tus palabras. Lo cierto es que me animan mucho para seguir en esta humilde labor.

Dios te bendiga.

Rafa

Raquel dijo...

Hola Rafa !

Ya he visto, que te has unido. Yo al fin he podido he podido poner la imagen con el enlace en mi blog. Muchas gracias !!!

Unidos en la oración en Jesús y María.

Bendiciones :-)

Raquel.

Angelo dijo...

Hola Rafa: Hace días ví que te uniste al Rosario, pero no había e-mail ni referencia para darte la bienvenida. ¡Me alegra muchísimo!
Cada blog que es testigo del amor de Dios y lo difunde a los demás, es un aliento para todos. Ya te he enlazado en mi lista. Seguiré visitándote.Un abrazo
Raquel muchas gracias por tu recomendación.Un beso