domingo, 6 de junio de 2010

Corpus Christi

Hoy celebramos la festividad del Corpus Christi. Es la fiesta de la Eucaristía por excelencia. Todos sabemos que esta fiesta se remonta al siglo XIII. En el año 1264 un sacerdote dudaba sobre la transustanciación, esto es, el milagro que sucede diariamente en la Eucaristía, cuando el pan y el vino se convierten en Cuerpo y Sangre del Señor. Así pues, Dios le manifestó que no era mentira, que lo que allí acontecía era cierto y que lo que él pensaba que era pan, era el Cuerpo de Cristo. Cuando celebraba misa, milagrosamente la Sagrada Hostia sangró, llenando el corporal de la Sangre preciosa de Jesús. Estos hechos llegaron a oidos del Papa, en aquel momento era Urbano IV, el cual, tras las comprobaciones oportunas, en las que colabora Santo Tomás de Aquino y San Buenaventura, instituye la solemnidad del Corpus.
Pues bien, ante estos pequeños apuntes, que nos recuerdan los orígenes, debiéramos ser nosotros los que no dudáramos de tan gran milagro. Y es que hoy salía Jesús, el mismo Cristo, por nuestras calles. Era el mismo Dios, el mismo que murió en la cruz por nosotros, el mismo que sanó a los enfermos, el mismo que resucitó a su amigo Lázaro, el mismo que enseñaba en la sinagoga, el mismo que dió de comer a miles de personas con cinco panes y dos peces, como nos dice hoy su Palabra. De hecho, la foto es de un momento en el que Jesús estaba en la calle hoy. Pues siendo el mismo, a mi me ha dado la impresión, que pocas personas se percataban de ello. He visto a más personas y con más fe (si podemos llamarlo así) en una procesión de Jueves Santo que hoy ante el Santísimo. Y aunque yo sea cofrade, en el fondo, lo que sale a la calle en un paso, no dejan de ser imágenes. Sin embargo hoy, era el mismo Jesús, que salía a repartir bendiciones y se ha encontrado con un montón de gente, pero más que acompañándole, hablándole, o simplemente mirándole, estaban viendo un espectáculo mientras tomaban una cervecita en la terraza de un bar, "un pequeño acto en la calle que organizan los curas". Hoy Jesús salía a nuestro encuentro y le hemos dado la espalda una vez más, o lo hemos ignorado, o simplemente no queremos ni saber quién es. Pero cuando nos vienen los problemas, o las desgracias, nos preguntamos ¿dónde estaba Dios cuando se le necesita? Quizás estamos tan ciegos que, incluso haciéndonos esta pregunta, lo tenemos justamente al lado, pero tal y como ha pasado hoy, no queremos ni verlo.
Por eso queremos pedirte perdón Señor, por tantas veces que te hemos obviado cuando sólo querías nuestra compañía y nada más. Te hiciste pobre por nosotros siendo rey de reyes, vienes humilde a tu propia creación y tus criaturas, tus hijos, no somos capaces ni de agradecértelo. Perdónanos una vez más Señor. Y por supuesto, muchas GRACIAS por quedarte con nosotros.
Gracias Señor.

9 comentarios:

Ara dijo...

Como tu yo también digo : Gracias por quedarte con nosotros.Gracias Señor.

Bienvenido a mi humilde espacio de oración.Gracias

dadaista dijo...

Interesante post.

Pienso que tienes mucha razón cuando dices que es en los peores momentos cuando más ciegos estamos...

Saludos cordiales.

Monja de Clausura Orden de Predicadores dijo...

Tuvo que irse, para mandarnosd la luz del Espíritu santo, tuvo que irse para que fuese reconocido en los pobres, en los enfermos, en los sufrientes, tuvo que irse para que tuviésemos fe sin verlo, esperanza contra esperanza y caridad escondida. Tuvo que irse para que cuatro locos como nosotros se enamorasen de él.
Excelente post amigo Rafa.
Un abrazo
Sor.Cecilia Codina Masachs O.P

Rafa dijo...

Gracias a todos por vuestras aportaciones.

Ara: Es cierto, no tenemos más que darle gracias porque se quedó con nosotros. Sin Él no podríamos hacer nada. Es el alimento de nuestra alma y el que nos ayuda en la debilidad.

Dadaista: Cuando tenemos tantas cosas encima, tenemos la venda tan tupida que somos incapaces de reconocerlo aunque lo tengamos al lado, aunque nos susurre al oido. Pero nunca nos abandona.

Sor Cecilia: ¿Cómo podremos agradecer tantas bendiciones como nos da? Incluso para querelo debemos darle gracias, porque sin Él, no tendríamos ni idea de lo que es el Amor, incluso con Él, no somos capaces de amar como Él nos ama.

Gracias otra vez y que Dios os bendiga.

Guerrera de la LUZ dijo...

Hola querido Rafa, muchas gracias por todo.

Unidos en la alabanza y alimentados siempre con el Cuerpo y la Sangre de Nuestro amado Salvador.

Un beso.

Oceanida dijo...

Precioso Rafa, para mi siempre son ensenanzas esta clase de posts.
Que Dios te Bendiga siempre!

xXxmiGuelxXx dijo...

HOLA :MUCHAS GRACIAS POR PASAR POR EL BLOG DE ANITA..GRACIAS POR TU ORACION PARA MI PRINCESITA,TENGO MUCHA FE EN DIOS QUE EL MUY PRONTO LA SACARA DE ESTADO DE CONVULCIONES AYUDAME DIOS MIO SOMOS MUCHOS QUE CLAMAMOS POR ANITA,TE QUIERO DIOS MIO ERES TODO PARA MI HOY CLAMO POR TU ANGELITO.
GRACIAS AMIGO.
UN ABRAZO.
QUE DIOS TE BENDIGA.
MIGUEL PAPA DE ANITA..PERU.

Monja de Clausura Orden de Predicadores dijo...

Gracias Rafa por tu visita a mi casa, ha sido una sorpresa. Gracias.
Sor.Cecilia

Angelo dijo...

Todavía hoy existen algunos que dudan de la presencia de Cristo en la Eucaristía. En la misa a la que he asistido en este año, ha sido lamentable la homilía que se ha hecho y la poca veneración que se ha demostrado hacia el Santísimo en la Custodia. Todo muy triste. Hoy no sehablaba de presencia, sino de simbolismo. Algunos necesitan muchas oraciones y mucho teimpo ante el Sagrario.
Me alegra comprobar que los demás testimonios son para dar gracias a Dios y en especial tu post. Un abrazo fuerte