domingo, 6 de febrero de 2011

La vocación

Por iniciativa de un gran Amigo, y aunque no corresponde con el Evangelio del día, hoy traigo una pequeña reflexión sobre una cita de Mateo. Se trata de Mt. 4, 18-22. Para que no exista lugar a distintas interpretaciones bíblicas, está sacada de la Biblia de la versión oficial de la Conferencia Episcopal Española.

"Paseando junto al mar de Galilea vio a dos hermanos, a Simón, llamado Pedro, y a Andrés, que estaban echando la red en el mar, pues eran pescadores. Les dijo "Venid en pos de mí y os haré pescadores de hombres". Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron. Y pasando adelante vio a otros dos hermanos, a Santiago, hijo de Zebedeo, y a Juan, su hermano, que estaban en la barca repasando las redes con Zebedeo, su padre, y los llamó. Inmediatamente dejaron la barca y a su padre y lo siguieron".

Siempre que escuchaba o leo esta cita, me imaginaba que los apóstoles quedaban como hipnotizados por la presencia de Jesús y lo seguían. De esa forma dejaban sus redes, su barca y, en el caso de Santiago y Juan, incluso a su padre. ¡Qué cara se le quedaría a Zebedeo! Pero Jesús sabía lo que hacía. Él que se humilló, siendo Dios, se hizo hombre. Y no es casualidad que eligiera personas humildes, pescadores que no sabían más que de su trabajo. Conocían el mar, sus oleajes, su belleza, su traición, la pesca según la climatología, las redes, tejerlas... pero nada más. Sin embargo quiso que estos hombres pobres, fueran los que llevaran la Buena Nueva al mundo entero.

Meditando un poco sobre la cita, sobre la llamada, sobre la vocación de estos apóstoles, pensé que "inmediatamente" no era en el sentido literal. Al igual que nosotros, cuando somos llamados por Dios a ser sacerdotes, religiosos, laicos... no lo hacemos inmediatamente, porque requiere oración, dudas, consultas, noches de insomnio... Pero lo que he visto claro, y es una opinión personal, es que dejar inmediatamente las redes, la barca, su padre; es dejar aquello que nos pueda atar a llevar a cabo la misión que Dios nos encomienda. El trabajo de los apóstoles era ser pescadores. A veces nuestro trabajo (redes, barca), nuestra familia (su padre), la sociedad, el mundo, la rutina, el día a día, nos envuelve de tal manera que nos impide, no sólo hacer lo que Dios quiere que hagamos, sino, incluso, acercarnos a Dios. No quiere decir que dejemos nuestros trabajos, pero, sea cual sea nuestra llamada, nuestra vocación, es conveniente no dejarnos llevar por lo que nos rodea. Hay excepciones, como por ejemplo los/las monjes/monjas o sacerdotes, que su trabajo, su misión es ser auténticos apóstoles. Por eso no pueden tener otro trabajo que les entorpezca su labor. Viven únicamente para evangelizar, para anunciar el Evangelio. Pero no es sólo labor suya, los laicos también debemos hacerlo, incluso en nuestro trabajo, en nuestras familias, con nuestras amistades, con nuestro ejemplo sincero y verdadero.
Cada uno estamos llamados de una forma distinta, y nuestra forma de evangelizar es distinta. Pero el fin debe ser el mismo. Cada uno debe saber a qué está llamado, y lo que debe dejar en el camino para acudir a su llamada.

Aprovecho para pedir al Señor por las vocaciones sacerdotales y religiosas que tanta falta nos hace. Son un cayado importante en el que nos apoyamos de vez en cuando.
Hoy nos dice su Palabra, que debemos ser sal y luz del mundo. Pues que Él, que es la verdadera Luz del mundo, nos ilumine el camino para que podamos ver lo que quiere de nosotros, que sepamos ver cuál es nuestra llamada y que, siendo dócil a su voz, sepamos desempeñar nuestra misión como Él quiere, siendo esa sal y esa luz del mundo.

El Señor os bendiga.

8 comentarios:

Gran Visigoda dijo...

No se puede añadir nada a todo lo que has dicho.Me uno a esa oración por las vocaciones sacerdotales y religiosas.
Un abrazo.

Rafa dijo...

Muchas gracias Visigoda. Unidos en la oración.
Besos.

Anónimo dijo...

Linda reflexión. Dejar "nuestra barca y nuestras redes" no es tán fácil; y aún dejándolas a veces entra la nostalgia por volver a ellas. Que Jesús, el Pescador de hombres siga llamando e inspirando la fe y la confianza para dejar las redes e ir tras Él.
Gracias Rafa por tus reflexiones, son una gotita para las almas con sed.

Kara dijo...

Cuan necesarios son los sacerdotes.....que Dios los bendiga a todos.....y a las relgiosas.....que fortuna tenerlos a todos. Un abrazo ¡¡¡¡¡

Escalante dijo...

Maravilloso post!

Rafa dijo...

Gracias a tod@s por vuestros comentarios, siempre tan alentadores. Gracias por estar siempre ahí. Un gran abrazo.

Maria del Rayo dijo...

Es muy necesrio pedir por los Sacerdotes, cada día hacen más falta buenos y santos.
Gracias Rafa.

Rafa dijo...

Maria del Rayo. Gracias por tu comentario. Y gracias por entrar y quedarte en mi pequeña sinagoga.
Dios te bendiga.