jueves, 9 de junio de 2011

¡Ven, Espíritu de Dios!


Hoy seguimos invocando al Espíritu Santo, y pidiéndole que venga sobre nosotros con el poder y el fuego de su Amor, derramando sus dones, que son, como ya hemos visto, esas armas que necesitamos para la batalla.

Ante las contrariedades de la vida, a veces nos sentimos impotentes, sin saber por dónde tirar, débiles. Es por eso, es que necesitamos el don de Fortaleza. Este don nos ayuda en nuestra debilidad, impide que perdamos la esperanza, nos impulsa a seguir adelante. Yo diría que es una inyección de vitaminas, hierro y glóbulos rojos, que nos levantan el cuerpo cuando estamos cabizbajos ante una anemia. nos pone en forma, en órbita, en nuestro sitio. Se nos levanta el ánimo y, de nuevo, tenemos ganas de "comernos el mundo". Si miramos a Jesús, podemos ver cómo superó su debilidad humana, gracias a este don, en su pasión y muerte. Nos ayuda también, a vencer las tentaciones. Es nuestra armadura. Nos quita los miedos, la timidez, como hizo con discípulos en Pentecostés. pero una cosa debemos tener en cuenta, pues para perder esos miedos, tenemos que aceptar lo que nos venga: Problemas, dolores... Sólo aceptando esto, y pidiéndole al Espíritu Santo este don de Fortaleza, poco a poco lo iremos obteniendo, e iremos venciendo las dificultades. Como un guerrero sabe que va al frente de batalla, y sabe que va a la guerra, sabe a lo que va, y así lo acepta; así sabrá enfrentarse con el enemigo.

El don de Ciencia, a veces es llamado también de Conocimiento. Y es que, aunque el vocablo "ciencia" nos pueda remitir a experimentos o laboratorios, el don de Ciencia no tiene nada que ver con esto. Es el don que nos ayuda a entender el valor de las criaturas relacionadas con el creador. Es decir, que vemos la grandiosidad de Dios, su majestuosidad, ante la naturaleza y sus criaturas. Podemos ver cuán pequeño es el hombre ante Dios. Y cuando pecamos, nos vemos más pequeños, nos hacemos humildes ante Él. Vemos la infinita distancia que hay entre Él y su creación. Pero también nos ayuda a conocer las escrituras. La Palabra de Dios fue escrita en el pasado, y sin embargo era para nosotros también. En ellas están las verdades del Dios eterno, y las podemos entender gracias a este don. Dios, es el conocedor de todo, y a través de su Palabra, nos invita a que nos adentremos y profundicemos en Él. Nos invita a "conocerle". Gracias a este don, podemos entender con fe, las cosas del mundo según Dios, es decir, da a conocer las verdades del mundo, librándonos de la mentira del mundo. Para que se entienda mejor, considero que es el don que nos ayuda a diferenciar lo bueno de lo malo. Recordemos el árbol del Paraíso, llamado del conocimiento del bien y del mal. Y quizá, también, con este don, podamos ver en cada persona a Dios, más que a esa persona en sí; pues vemos en la persona la criatura de Dios.

Pasemos al don de Piedad. Explicado, a mi parecer, de forma sencilla, es el don del Amor. El amor a Dios, el amor a los demás, el don que no deja enfriar ni endurecer nuestros corazones. Con este don, nos sentimos de verdad hijos de Dios, y vemos a los demás como hermanos, reinando sobretodo el perdón. Pero el perdón de verdad, sentido, no el perdón de palabra que nos hace comportarnos como niños caprichosos y egoístas. El don de Piedad, borra de nuestro interior, de nuestro corazón, esos focos de amargura, impaciencia... llenándolo, por contra, de comprensión y perdón. Con este don, nuestra oración se hace más patente, profunda y constante. Nos hace tener una relación de diálogo con Dios, que nos escucha, orienta y perdona como Padre. Esto hace que veamos las cosas con esos ojos de amor que hablábamos antes.
Pidamos pues al Padre, el espíritu filial y fraternal que necesitamos, por el don de Piedad que esperamos recibir del Espíritu Santo.

Terminamos, con el don de Temor de Dios. Ya habíamos dicho que no es tenerle miedo a Dios. ¡Cómo vamos a temer al Padre bueno que nos Ama! Es el don que nos hace temer ofender a Dios. No queremos disgustar a nuestro Padre con nuestro pecado. Cuando conocemos a Dios, sólo queremos hacer su voluntad, y no seguir sus caminos nos hace sentir ese temor de desobediencia, porque sabemos que le estamos haciendo daño con nuestro mal actuar. Cuando hacemos algo mal, nos avergonzamos ante Él. Supongo que así se sentirían Adán y Eva cuando comieron el fruto prohibido, y se taparon sus cuerpos desnudos al ver a Dios. Este don nos lleva a venerar
a Dios y todo lo sagrado. Creo que esto resume bien lo que es este don: El temor de Dios, es el temor a la ausencia de Dios.

Pidamos al Espíritu Santo que derrame sobre nosotros el don de Fortaleza, de Ciencia, de Piedad, y de Temor de Dios. Todos nos son muy necesarios, y cada uno lo necesitará en una medida. Él, que es, como decíamos antes, el Dios conocedor de todo, sabe perfectamente de nuestras necesidades; y se lo pedimos con fe, pues así nos lo prometió Él: Pedid y se os dará. Buscad y hallaréis. Llamad y se os abrirá. Nosotros le pedimos los dones que nos hacen falta. Le buscamos a Él. Y llamamos a las puertas del Reino para poder entrar en él algún día.

Ven Espíritu Santo. Ven y danos fe.

6 comentarios:

Gran Visigoda dijo...

Todos nos son muy necesarios...
Ven Espíritu Santo e inunda todo nuestro ser!
Gracias.
Un abrazo.

Rafa dijo...

Me has recordado esa canción que dice:

Ven ahora, Santo Espíritu,
ven y habita ya en todo mi ser.
Llévame al silencio,
enséñame a orar,
muéstrame la gloria de Dios.

Ven ahora, Santo Espíritu,
deseamos tu presencia.
Ven y ora en nosotros,
muéstranos la gloria de Dios.

Gracias Visigoda, un beso!

Marian dijo...

Buena catequesis nos das.¡ Muchas gracias!
Estoy orando para que el Espíritu Santo nos
lo conceda, ¡Los necesitamos mucho!
Un abrazo.
Bendiciones!!!

Rosario dijo...

En este día le pido al Espíritu Santo nos llene de su Gracia.
Saludos.

Anónimo dijo...

Gracias por este hermoso compartir que el Espíritu de Dios habite en usted con toda sus riquezas y ser siempre portador de su luz FELIZ DIA DE PENTECOSTÉ muy unidos en oración y un abrazo fuerte en Cristo Jesús Orar con los Santos

PEPE LASALA dijo...

Igualmente amigo Rafa, yo también espero que hayas pasado un feliz día de Pentecostés. Un fuerte abrazo desde la Tertulia Cofrade Cruz Arbórea.
http://tertuliacofradecruzarborea.blogspot.com/