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sábado, 21 de diciembre de 2013
martes, 14 de febrero de 2012
Miembro de Catholic.net
Queridos hermanos blogueros. Desde hoy pertenezco al mundo de las alianzas de Catholic.net. Muchos de vosotros, sé que ya sois miembros (algunos veteranos). Me ha dado mucha alegría y quería compartirla con todos vosotros.
Gracias a todos por vuestros apoyos, comentarios, y "ciberamistad" (si se puede llamar así). Juntos, aunque en la red y unos más que otros, estamos creando y haciendo, COMUNIDAD. Mi felicitación a todos por el trabajo realizado. El Señor poco a poco, hace que ese trabajo dé sus frutos.
El Señor os bendiga.
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Agradecimiento,
felicitaciones
domingo, 1 de mayo de 2011
¡Qué gran día!

¡Hoy es un día grande!. Celebramos el Domingo de la Misericordia Divina. El 30 de abril de 2000, Juan Pablo II canonizó a la Beata Faustina Kowalska y designó como "Domingo de la Misericordia Divina" al Segundo Domingo de Pascua, teniendo ese día concedida Indulgencia Plenaria. Curiosamente, el papa Juan Pablo II, es beatificado hoy, Segundo Domingo de Pascua de 2011. Y hoy empieza el mes de mayo, el mes dedicado a la Virgen María. Tampoco es casualidad que sea en este mes mariano, cuando se beatifique a Juan Pablo II. En España celebramos también el día de la Madre. Por tanto es el día de nuestras madres, y de María, nuestra Madre, la Madre de Jesús, la Madre por excelencia.
Dios mostró su Misericordia cuando Adán y Eva pecaron. Según la Revelación, Él mismo se manifiesta como "Misericordioso y Clemente, tardo en la cólera y rico en amor y fidelidad" (Éxodo 34,6-7)
Es decir, desde el principio, Dios nos muestra su misericordia, pero nosotros no sabemos valorarla, ni apreciarla, y por tanto, no la imploramos. Por eso Jesús se apareció a Sor Faustina, para encomendarle la misión de recordarnos toda la verdad de la Misericordia de Dios, y enseñarnos a pedirla, con nuevas formas de culto.
Santa Faustina oyó a la Virgen: "Yo soy no sólo la Reina del Cielo, sino también, la Madre de la Misericordia y tu Madre". Con esto relacionamos todo; es decir, que María es la Madre de Jesús, Misericordia Divina; pero nos recalca que también es nuestra Madre, día que, como antes decía, celebramos.
REINA Y MADRE DE MISERICORDIA:
¡VUELVE A NOSOTROS
ESOS TUS OJOS MISERICORDIOSOS
Y MUÉSTRANOS A JESÚS,
FRUTO BENDITO DE TU VIENTRE!
Y... ¿qué decir del Papa Juan Pablo II que no se dijera ya? Ya desde el día de su partida al Cielo lo llamábamos todo como: Juan Pablo II El Grande. Con esto queda dicho todo. Un Vicario de Cristo cercano, alegre, generoso, humilde, volcado con los jóvenes, porque él sabía que éramos el futuro. Cargado de anécdotas que hoy todos recordamos; desde atentado y enfermedad, hasta situaciones simpáticas y desenvueltas de forma genial por él. Trabajador incansable hasta el final, y nunca mejor dicho. Se dejó la piel para cumplir la misión que Dios le encargó.
Hoy es un día grande en el Cielo y en la Tierra. Sin embargo, seguro que al Papa Juan Pablo II, no le gustará (en su humildad), toda esta celebración que hacemos por él; pero también desde donde está, sabe perfectamente que el mundo entero se vuelca hoy con él, porque él se volcó por el mundo cuando estuvo aquí, entre nosotros.
Celebraremos su fiesta todos los años el 22 de octubre.
Querido Karol, querido Juan Pablo II; desde aquí, quiero agradecerte todo lo que hiciste por nosotros.
Hoy te pedimos, Beato Juan Pablo II, ruega por nosotros.
¡Enhorabuena a todos por el nuevo beato, intercesor nuestro, Juan Pablo II!
¡Feliz día de la Misericordia Divina!
¡Feliz día de la Madre, María!
¡Feliz día de la Madre, a todas las madres!
El Señor os bendiga.
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Festividad
domingo, 24 de abril de 2011
No temáis

¡Qué sorpresa, miedo, asombro, impresión... tendrían María Magdalena y la otra María al llegar al sepulcro y verlo vacío!
Nosotros, al igual que ellas, debemos hacer caso al Ángel: "no temáis, ya sé que buscáis a Jesús el crucificado. No está aquí: HA RESUCITADO, como había dicho"
Al saber la noticia tendríamos que correr a anunciar a todos que Jesús ha resucitado. Nuestra confianza debe ser plena en Jesús. Pero no ahora, sino siempre; lo que pasa es que ahora tenemos la noticia por excelencia. Hoy celebramos la fiesta más grande que tenemos, la Resurrección del Señor. Él no está muerto: ¡VIVE!, y está entre nosotros.
Y con esa alegría y saber que algún día resucitaremos con Él, salgamos a anunciar a todos que nuestro Dios está con nosotros hasta el final. Jesús nos dice "no tengáis miedo". Suya es la Victoria, ha vencido a la muerte y al pecado.
Por tanto, estemos alegres, apartemos los miedos, felicitémosnos y, sintiéndonos hijos de Dios, herederos del Reino, alcemos nuestra cabeza y gritemos a los cuatro vientos que ¡JESÚS HA RESUCITADO!.
¡Feliz Pascua de Resurrección!
viernes, 31 de diciembre de 2010
Feliz 2011

Queridos todos:
Se acaba el 2010 y toca hacer examen de conciencia. Hemos vivido desastres naturales, guerras, terrorismo, hambre, abortos, disputas, crisis, desencantos, enfermedades, desempleo... Yo no lo sé, pero quizás sea el fruto de lo que estamos haciendo.
Empiezan las listas de los buenos propósitos. Listas interminables, y da la sensación que tenemos mucha labor por delante. Sin embargo, en esa lista, no suelen aparecer cosas tan importantes, son más... podríamos denominarlas "superficiales", en la mayoría de los casos (empezar dieta, dejar de fumar, hacer deporte, salir menos, ahorrar más...) Una lista, que el día 2 o 3 de enero, ya se nos olvida cumplir. Pero quizás se nos olvide, porque sabemos que, verdaderamente esas cosas no nos darán ni un ápice de felicidad.
Yo voy a proponerme dedicar más tiempo del 2011 a Dios y a los demás. Sonará muy bonito, y a tópico barato, pero es lo que creo que debo hacer.
Todo lo que hayamos hecho mal o regular en el 2010, es hora de ponerle solución, y dejar atrás los malos momentos, para, cargados de optimismo y fortaleza, empezar un año nuevo con, al menos las ganas, de no volver a errar en los mismos temas y mucho menos, hacer daño a los que nos rodean.
Doy gracias a Dios por todo lo bueno que me ha dado en el 2010, por haberme dado un año más de vida, y por las cosas malas que me sucedieron y todas las que me quitó; porque me doy cuenta que no me convenían y que era lo mejor que podía pasar.
También le pido que nos siga mirando con su infinita misericordia. Sabemos que siguen viniendo momentos difíciles, por eso le pido que no aparte sus ojos de nosotros. Que nos haga ver nuestros errores, que sepamos pedir perdón, que seamos más humildes, y que su Espíritu Santo nos dé los dones que necesitemos en cada momentos para Gloria suya y bien de nuestras almas, y especialmente, Caridad para con los demás.
Gracias a todos, por visitarme y por compartir vivencias, reflexiones, oraciones...
Os deseo a todos, de todo corazón, y con mi cariño más sincero, un buen final de 2010 y un feliz año 2011.
El Señor os colme de bendiciones.
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