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jueves, 28 de febrero de 2013

...y llegó el día...

Llegó el día. Y nosotros no podemos más que orar por Benedicto XVI, que deja vacante la Cátedra de San Pedro. A su vez, tenemos que  invocar al Espíritu Santo para que sea Él, de verdad, el que elija al nuevo Papa. Que los hombres no le cortemos las alas al Espíritu de Dios, para que se cumpla Su Voluntad, y no la nuestra.

Corren tiempos difíciles, estamos pasando dificultad, y la Iglesia debe ser fuerte. Si todos somos Iglesia, hagámosla fuerte. Es tarea nuestra, misión nuestra.

La barca parece que se tambalea en la tormenta. Dios es el único que puede darnos al mejor capitán para que sepa seguir sus instrucciones y la maneje.

Sin ser casualidad, aprovechemos este año de la Fe, iniciado por Benedicto XVI, para poner en práctica esta hermosa virtud, y poniendo nuestro granito de arena, confiemos en Dios; porque todo está en sus manos... si le dejamos.

Querido Benedicto XVI. No podía despedirme sin decirte: GRACIAS POR TODO. Que el Señor te bendiga.

martes, 12 de febrero de 2013

Gracias, Benedicto XVI


Ayer conocíamos la noticia: "...Después de haber examinado ante Dios reiteradamente mi conciencia, he llegado a la certeza de que, por la edad avanzada, ya no tengo fuerzas para ejercer adecuadamente el ministerio petrino..."

No nos cabe la menor duda. ¿Cuántas horas habrás estado orando esta decisión? ¿Cuántas noches habrás pasado en vela? ¿Cuántas veces habrás sopesado los pros y contras?  ¿Cuántas veces habrás solicitado la presencia del Espíritu Santo? ¿Cuántas veces habrás pedido la ayuda y la intercesión de María?... Y al final, sin ser casual, como todas las cosas de Dios, Ella te ha animado en este día tan señalado: La festividad de nuestra Señora de Lourdes. Queridísimo Benedicto XVI; desde esta pequeña Sinagoga de Cafarnaúm, queremos decirte que seguimos estando contigo, y más que nunca en estos momentos tan difíciles que estarás viviendo. Te damos gracias por todos estos años que nos has dedicado. Oramos por ti.

Es una noticia impactante. Nadie la esperaba. Sin embargo, en estos días que nos quedan hasta el próximo 28 de febrero a las 20.00 horas y, en los días sucesivos hasta la finalización del cónclave, todos estaremos pidiendo al Señor que envíe su Santo Espíritu para que, los cardenales puedan discernir la elección del nuevo Sumo Pontífice, que sólo Dios quiera en este momento para nosotros. 

Podemos intuir las dificultades que tiene ser el nuevo pastor de la Iglesia, pero pienso que no llegamos a imaginarnos ni una milésima parte de lo que conlleva. Vivimos unos momentos de crisis en todos los sentidos. Las envidias, el ansia de poder, la riqueza, el mundo... nos ciega tanto la visión, que somos incapaces de ver más allá de nosotros mismos. Sin embargo, debemos luchar contra la corriente. Evitar las peleas, y darnos cuenta de una vez, que todos somos iguales, que todos tenemos el mismo fin, y que todos tenemos que luchar por la misma meta. Quizás, con eso el mundo lo haríamos más fácil. Pero tenemos un ataque constante que nos va desgastando hasta el punto de dejarnos llevar por el enemigo.

Hoy pedimos a nuestra Santísima Madre, que interceda por todos nosotros para que, cada uno, en la medida de sus posibilidades, pongamos un poquito más de nuestra parte para construir el Reino de Dios. Que reine la sinceridad y el amor entre todos. Y desde ya, como decía antes, pedimos la presencia del Espíritu Santo para que nos dé al sucesor de Pedro que necesitamos. Aprovechemos este tiempo de cuaresma que empieza mañana, para hacer oración, ayuno, sacrificios... y ofrezcámoselas al Padre por esta causa que hoy tratamos.

El Señor os bendiga.

lunes, 16 de abril de 2012

Misericordia Divina. Felicidades.


Ayer celebramos la jornada de la Misericordia Divina. Es por eso que no quiero dejar pasar la ocasión de dar las gracias a Dios por todo lo que hace por nosotros. En primer lugar, por haber pasado la Pasión y Muerte, que hemos celebrado la semana pasada. Y por supuesto, por haber Resucitado. Con su Muerte, el Señor ha vencido al pecado. Con su Resurrección, el Señor nos ha devuelto a la VIDA. Y digo VIDA (con mayúsculas), porque sin Él, estábamos encerrados en las tinieblas, en la oscuridad. Ahora, el Señor nos abre las puertas de la Gloria y nos invita a su Banquete eterno.
            El domingo pasado celebrábamos el día más grande del año para un cristiano. Ayer, se aparece resucitado a sus discípulos, y nos regala el sacramento de la penitencia. Nos da el precioso don de su Perdón. Perdón, sin el cual, no podemos entrar en el Paraíso. Es tan grande su Bondad, que se apiada de nuestra miseria, y pone a nuestro alcance, todos los medio necesarios para llegar a la Salvación. En nuestra torpe libertad, a veces no escogemos el buen camino, y es por eso que, cuando acudimos a Él, nos perdona y nos da una nueva oportunidad.
Hoy quiero pedirle perdón por mi soberbia, mis enfados, mis preocupaciones, por no haberle dado a Él, en ocasiones, la prioridad en mi vida, por haberme dejado seducir por el enemigo… por mis tantas faltas de Amor.
El Señor nos hace una invitación: “Ven a Mí. Yo perdono todas tus faltas, y te acojo en mis brazos amorosos y misericordiosos. Estoy aquí, a tu lado. Acude a Mí siempre. Yo sólo quiero lo mejor para ti. Recuerda que no hay mayor Amor que el que entrega su Vida por sus amigos. Yo, ya no te llamo siervo. Eres mi amigo, y yo quiero ser tu Amigo. El amigo que nunca falla. Descarga en Mí tus problemas, preocupaciones, desengaños, dolores, angustias… descánsate en Mí, confía en Mí.”

Aprovecho la ocasión para felicitar a Su Santidad el Papa Benedicto XVI, por su cumpleaños. El próximo jueves, día 19 de abril, como todos sabemos, será también aniversario de su Pontificado. Por eso, en nuestra oración, estará de manera muy especial esta semana, nuestro querido Benedicto XVI. Que el Señor le dé la capacidad que necesita para “capitanear” (si se me permite la expresión)  a la Iglesia en estos tiempos difíciles. Difíciles por el laicismo, por la rebeldía, por nuestra tibieza (sus miembros)… No rezaremos ni oraremos únicamente por las intenciones del Santo Padre (que también), sino por el Santo Padre; para que el Señor le dé lo que necesita, lo que es lo mejor para él. Para que, inspirado y ungido por el Espíritu del Señor, al que esperamos en Pentecostés, le ayude a cumplir Su Santa Voluntad, porque así, llevará a este rebaño “revoltoso” por la buena senda.

¡FELICIDADES!

Desde aquí, también quiero expresar mi apoyo al Santo Padre. ¡Yo estoy con Pedro! ¡Yo estoy con Benedicto XVI! Que el Señor lo colme de bendiciones y María Santísima lo proteja, con su manto, de todo mal.
Un abrazo en Jesús Misericordioso.

domingo, 21 de agosto de 2011

¡GRACIAS!

Finalizó la JMJ MADRID 2011 y el Papa marchó para Roma. Debemos y queremos dar las gracias a Su Santidad por su presencia, que tan importante es entre nosotros. Siempre que vemos al Papa, es como si nuestro corazón sufriera un giro de 180º. Sufrimos esa pequeña conversión que nos carga las pilas, nos da fuerza para seguir en la lucha, nos impulsa hacia delante. En estos casos, entre otros muchos, vemos que de verdad es el Vicario de Cristo. También queremos agradecer a los voluntarios toda esa labor callada, sin la cual, todo esto no podría haberse podido llevar a cabo con tanta perfección. Agradecemos a toda la juventud, a los peregrinos de esta JMJ, porque han demostrado con su hacer y saber estar, que “esta es la juventud del Papa”.¡Esta es la juventud de Cristo!

Todos estamos eufóricos, como suele ser habitual estos casos. Hemos vivido unos días intensos y ahora, desde YA, llega la hora de la verdad. Ahora tenemos que empezar a poner en práctica lo que hemos aprendido, lo que el Papa nos ha dicho, lo que nuestro corazón ha descubierto…

No queremos desaprovechar la oportunidad, para felicitar a nuestros hermanos de Río de Janeiro, lugar donde, como ya sabemos, se celebrará la próxima JMJ en 2013.

Pedimos a Dios por los frutos de esta JMJ que acabamos de terminar, para que sean muchos y sepamos llevarlos al mundo con nuestras vidas ejemplares. Que el Espíritu Santo y la Santísima Virgen María, nos ayuden a llevar al día a día todos los buenos propósitos que hemos sacado en estas jornadas.

Gracias por todo, Santo Padre.

Gracias Señor, por Benedicto XVI.

Firmes en la fe.

Impresionante. Sin palabras.

Aunque todos lo habéis vivido "in situ", o seguido a través de la televisión o de la radio, he querido dejar aquí una pequeña pincelada de lo acontecido.

Este pasado sábado, 20 de agosto de 2011, la lluvia quiso “aguar” la vigilia con el Papa pero, como él mismo nos ha dicho, “Vuestra fuerza es mayor que la lluvia”. Unos han querido ver la acción del demonio que quería estropear la oración del Santo Padre con los miles de jóvenes en Cuatro Vientos. Otros, han querido ver una bendición del Señor que se ha derramado sobre todos en esta noche.

Sea lo que fuere, los jóvenes, como también ha dicho Benedicto XVI, han dado un gran ejemplo con su comportamiento. No se han venido abajo, al contrario. Cuando todo parecía que se terminaba por causa de la tormenta -ya que el Papa tuvo que interrumpir su homilía por la fuerte lluvia-, los jóvenes se han unido y no paraban de corear “Esta es la juventud del Papa”. Ejemplo también en la Adoración al Santísimo; donde estos, aproximadamente dos millones jóvenes (según la organización de JMJ) se han mantenido en un respetuosísimo y sepulcral silencio ante Cristo Eucarístico.

El Papa consagró a los jóvenes e impartió la bendición con el Santísimo. Luego, entregó la custodia para la reserva y sonó “Majestad” y “Cantemos al amor de los amores”.

El Santo Padre se despidió, dio las buenas noches a los jóvenes, les deseó que descansaran y les invitó a que estén con él al día siguiente, en el que terminará la JMJ. Se marchó, pero antes, y una vez más, les agradece su presencia, ya que los asistentes han soportado temperaturas de 40 ºC durante el día, y una tormenta durante la vigilia.

Queridos jóvenes, hemos vivido una aventura juntos. Hemos resistido a la lluvia. Antes de marcharme quería daros las buenas noches a todos, que descanséis bien. Gracias por el sacrificio que estáis haciendo, que sin duda ofreceréis al Señor. Nos vemos mañana si Dios quiere. Os espero a todos y os doy las gracias por el maravillosos ejemplo que habéis dado. Con cristo podréis superar las duras pruebas de la vida. Gracias a todos”

Todo, por estar con él. Por estar con el Vicario de Cristo. Como dice la letra del himno de JMJ 2011, este sábado los jóvenes estuvieron “Firmes en la fe”.

miércoles, 17 de agosto de 2011

JMJ y Blogueros con el Papa

Hoy, 17 de agosto de 2011, se celebra en Madrid el I Encuentro Internacional de Blogueros con el Papa.

Hoy está prevista también la llegada de Su Santidad Benedicto XVI a Madrid, con motivo de la XXVI Jornada Mundial de la Juventud, cuyo fundador, como de todos es sabido, fue el Beato Juan Pablo II PP.

Y hoy, Jesús nos dice, a través de su Palabra, que todos estamos llamados a trabajar en su viña. Cada uno tendrá un trabajo dependiendo de su edad y de sus posibilidades.

Por eso unos son voluntarios en la organización de la JMJ, otros han organizado el Encuentro de Blogueros con el Papa, otros han preparado ponencias, otros irán a formarse, otros a tener una experiencia de amor con los demás (donde se verán las caras, quizás, por primera vez), otros a sentir a Dios cerca en la figura de Benedicto XVI, otros… incluso no podrán asistir, pero estamos allí con nuestra oración y espíritu. Lo importante es que todos trabajamos para el Reino de Dios, en la medida de nuestras posibilidades y situaciones personales. Lo importante es estar todos juntos unidos por la misma causa: Dios. Y Él está entre nosotros, tal y como nos prometió: “Cuando dos o más se reúnan en mi nombre, allí estaré Yo, en medio d ellos” (Mt. 18,20).

Los blogueros estamos comunicados a través de la red. Hoy día, este medio de comunicación, nos acerca tanto, que casi nos conocemos por leernos día a día. Unos informan, otros cuentan sus experiencias, otros reflexionan sobre la Palabra de Dios o hechos acontecidos, … pero todos tenemos un mismo fin: Evangelizar y acercarnos mutuamente cada día, un poco más a Dios. Todos aprendemos de todos. Para mí, los comentarios que hacemos en los distintos blogs, son importantísimos. No sólo comentamos sobre los post, también nos alegramos cuando alguno nos da una buena noticia. En otras ocasiones, acompañamos en el dolor a nuestro hermano bloguero que sufre… somos al final una pequeña familia (aunque no nos conozcamos). Sabemos al menos, que todos contamos con nuestras oraciones (que no es poco).

Por eso hoy, y en estos días que siguen de gran actividad, participamos en lo que podemos, colaboramos en función de nuestra disponibilidad, y sobretodo, todos estamos juntos apoyando al Papa en estos tiempos difíciles que vivimos, en lo que estamos siendo perseguidos y criticados.

Que el Señor y la Santísima Virgen, nos protejan y nos ayuden en nuestro caminar.

Para terminar, lanzo un grito de ánimo y apoyo para estos días.

¡Blogueros! ¡Jóvenes!: ¡Todos con Benedicto XVI! ¡Todos con Cristo!

El Señor os bendiga.