
Hoy día salen a la luz muchas polémicas en las que están inmersos algunos sacerdotes. Pero "por un garbanzo no se estropea un puchero" y las cosas buenas (que son tantas al cabo del día) desgraciadamente no interesan que se sepan. Pues yo desde aquí, y ¡qué mejor día que hoy! quiero dar gracias a Dios por los sacerdotes y, quiero pedirle también, que ellos sean los pastores que necesitamos en nuestras vidas de ovejas descarriadas.
Asimismo, quiero felicitar a todos los sacerdotes y, me van a perdonar ustedes, mis queridos lectores, que haga una felicitación especial a mis amigos el P. Yelman y el P. Mario. Sacerdotes y, sobretodo, excelentes personas. Que el Señor los bendiga y les ayude en la tarea que les ha encomendado.
4 comentarios:
¡Claro que sí! que hay que felicitar a los amigos sacerdotes y con más encomio que los que no conoces.
Gracias por esta entrada, hay mucho que agradecerles por su magisterio.
Con ternura
sor.Cecilia
Por supuesto!! Que Dios los bendiga a todos. Que hariamos sin ellos...
Un abrazo!
Desde aquí me uno a tu felicitación, Rafa. Ejemplos de entrega total, de escucha, de perseverancia. Les admiro profundamente. Un abrazo con cariño y gracias por tu reflexión de hoy.
Hasta hoy he tenido la oportunidad de entrar nuevamente a este espacio.
Gracias amigo por tu saludo especial; pero quiero decirte que si el pastor "hace a su rebaño", también el rebaño "hace a su pastor".
Gracias a todos por sus saludos y oraciones por los sacerdote.
Bendiciones mil.
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